¿Estás de acuerdo con encasillar los colores por género?

Estamos criando a nuestros niños en un mundo lleno de estereotipos. Desde que sabemos el sexo de nuestro futuro bebé, empezamos a idealizar productos, vestuarios, estilos, para un Ser del que no sabemos aún nada, y que muchas veces no nos damos el tiempo de conocer.

El fútbol para los niños, el ballet para las niñas. Les infundamos tantas ideas de los caminos que deben seguir porque según nuestros criterios (también infundados) es lo que todo niño o niña debe hacer, es más, les hacemos elegir muchas veces el tipo de color que deben preferir, porque según el mundo, el azul es para niños y el rosa es para niñas. Y si fuera al contrario ¿qué pasaría? ¿Qué pasaría si nuestro niño varón nos dice que quiere un cuaderno rosado? ¿Por qué lo tenemos que corregir diciéndole que ese es un color para una nena cuando los colores no tienen sexo?

Niños jugando

Estamos en una época en donde estamos tratando de empoderar a las mujeres, sin embargo, seguimos regalándole a nuestros niños espadas para salvar el mundo y a las niñas cocinas de juguetes.

Es importante que nuestros hijos aprendan a respetar el gusto de los demás, que no juzguen a otros cuando esos otros no están dentro de los estereotipos que les enseñamos. Si tan solo les enseñáramos que la diversidad es lo normal, que no tenemos que llamar “marimachas” a las niñas que les gusta el karate y “afeminados” a los niños que les gusta la gimnasia, tal vez podríamos detener el bullying que está en aumento dentro de colegios y universidades.

Buscamos en nuestras recreaciones infantiles dejar los estereotipos atrás, crear un mundo en donde niños y niñas tienen el mismo poder, en donde valoramos cada color por igual, en donde a través del teatro, el baile y los juegos, puedan expresarse de la manera más auténtica. ¡Niños empoderados!  Dejemos los estereotipos atrás y brindémosle seguridad a nuestros hijos en sus decisiones, no los hagamos dudar de sus cualidades, apoyemos a nuestros niños a ser quienes quieran ser, porque cuando esto sucede, estamos convirtiendo una personita en un ser que será invencible y seguro de sí mismo.

En nuestras recreaciones: ¡el color que toca-toca, porque la suerte está loca!